En teoria, y simplificando, un arboretum es un terreno con una colección de árboles sobre los que se lleva a cabo algún tipo de estudio. Cuando hice este jardín de Movera no pretendía realizar estudio científico alguno, pero la curiosa mezcla de especies resultantes (elegidos unos por mí y otros por el cliente) me recuerda a una especie de arboreto.
Las Tuyas (Thuja orientalis), el Negundo (Acer negundo), el Magnolio (Magnolia grandiflora), los Olivos (Olea europaea) y los Prunos (Prunus cerasifera) ya estaban en el terreno aunque a algunos los movimos de sitio en diciembre.
El Almez (Celtis australis), el Ciprés (Cupressus sempervirens), los Romeros (Rosmarinus officinalis), las Lavandas (Lavandula angustifolia) y los Majuelos (Crataegus monogyna) los escogí por su adaptación a este clima duro que tenemos en el valle del Ebro.
Otras especies como el Sauce Llorón (Salix babylonica), el Arbol del Paraiso (Eleagnus angustifolia) y la Catalpa (Catalpa bignonioides) se plantaron a petición del cliente, a quien le gustaban estas especies.
Todos los árboles se están desarrollando muy bien, excepto el Almez que tiene algo ralentizado el crecimiento y el Sauce que ha sido atacado por un gusano taladro. En 5 años este jardín puede convertirse en un lugar muy interesante ya que todas las plantas disponen del espacio necesario para desarrollar su porte original sin interferencias con sus vecinos.
